Capítulo 1
POR EL CORAZÓN DE AMAH.
Era un día soleado de junio, a diferencia de otros días de lluvia en los que casi no sacas los pies de casa por el clima nublado.
Yo, Abril, me metí en mi coche y salí a la carretera para ver a Mamá, que acababa de volver a casa desde el Reino Unido después de una operación exitosa.
Normalmente hablo con Papá por teléfono desde que Mamá se fue al Reino Unido.
Papá siempre ha sido un hombre activo que ha mantenido y cuidado a todos sus hijos con todo lo que tenía.
Volvamos al principio, a cómo empezó todo.
Yo solía ser la única chica y también la última en nacer de la casa.
Llámenme la bebé de la casa y con gusto responderé porque casi todo el mundo me trataba como una bebé.
Mi hermano mayor estaba establecido en el Reino Unido con su familia, que era a donde Mamá fue y donde su operación fue un éxito.
Mi segundo hermano mayor, Marcos, tiene un negocio que dirige con éxito.
Era ingeniero eléctrico y también se dedicaba al cambio de divisas, donde cambiaba otras divisas fuertes por transacciones mejores y más fáciles.
Le iba bien y ya tenía una prometida con la que pretendía casarse antes de fin de año.
Se comprometieron alrededor de marzo y planeaban casarse en noviembre de ese año.
Noviembre suele ser una época perfecta para sentar cabeza.
Cuando el tiempo huele bien y romántico, y el ambiente se siente fresco en la piel.
Cuando la gente no tiene que tener miedo ni preocuparse de que la lluvia les arruine la ocasión, todos se preparan también para las fiestas navideñas.
Noviembre es dulce y memorable, y también lo es Abril.
Bueno, tal vez porque mis padres me llamaron Abril y me encanta mi nombre.
Dijeron que nací en la época de Pascua y que, al tener ya dos chicos antes que yo, era tierna y dulce, no se les ocurrió un nombre perfecto para una chica porque Mamá pensó que volvería a tener un chico.
Tenía los mismos síntomas de embarazo, calambres y tamaño de tripa que cuando estaba embarazada de los chicos.
Como ya sabía en su mente que iba a ser un chico, no se molestó en ir a hacerse una ecografía.
Papá le dijo que sería una chica, pero Mamá parecía segura porque estaba segura de los cambios en su cuerpo durante el embarazo.
Hasta que nací y le demostré que estaba equivocada.
Llegué a tiempo para la Pascua y si no fuera porque un nombre como Pascua suena raro y gracioso, podrían haberme llamado así.
Abril me trajo y me colmaron de amor y cuidados al máximo, sin duda.
Disfruté de los cuidados de la última nacida durante cinco años antes de que llegara Raquel.
Nació el 28 de febrero, que era el último día del mes.
También era especial y tomó el relevo de donde yo lo dejé, el disfrute de la última hija.
Sí, literalmente me quitó todo, incluida la atención.
No me importa, sigo recibiendo mi parte de cuidados de vez en cuando.
Raquel era guapa y también clara como mi Mamá.
Su piel era como de cristal, brillaba. Su belleza era excepcional y muchos no pudieron evitar felicitarla.
Yo también era guapa a mi manera, con un poco de piel clara de melanina.
Solían contarme como una de las más guapas de mi clase de primaria en aquel entonces. Se siente muy bien cada vez que recibo ese tipo de cumplidos, pero a medida que pasan los años, los cumplidos ya no llegan como de costumbre.
Normalmente aplauden mi aspecto físico porque no han visto a mi hermana, que podría pasar por Miss Mundo.
Uno pensaría que la vida era muy perfecta para mí, bueno, en realidad no, pero solía serlo. Siento que solía serlo hasta que dio un giro diferente.
El giro comenzó un día del mes de junio.
Sí, el 13 de junio de 2016 fue el día, el mes y el año en que todo comenzó.
Si olvido todo, nunca olvidaré este día.