Capítulo 3 Lindsay ha vuelto.
'Yolanda.' Jonatán le quitó las manos, empujándola hacia el quirófano, y sus ojos estaban llenos de indiferencia.
Yolanda estaba en shock y lo escuchó decir: 'Escúchame. Ve a la operación. Estaré afuera esperándote.'
Las lágrimas brotaron violentamente de sus ojos, y finalmente Yolanda gritó: '¡Por favor, no me hagas esto. Jonatán, no puedes hacerme esto!'
Mirando la cara de esta mujer, llena de tristeza y desesperanza, Jonatán sintió pena. Pero ese niño no podía nacer.
Apartó la mirada y frunció el ceño, pareciendo impaciente: 'Entra.'
Al oír esto, Yolanda detuvo su sollozo, pero las lágrimas seguían brotando de sus ojos, empañando toda su cara.
Se quedó de pie frente a él, rígida, pero sentía que ese hombre estaba tan lejos de ella.
'No te estoy pidiendo que te cases conmigo. Solo te pido que tengas a este niño. ¿Por qué no me dejas?'
Yolanda se secó las lágrimas e intentó negociar con compromiso. Miró al hombre con sus ojos rojos e hinchados, esperando obtener piedad de él. Pero lo que Jonatán dijo la hirió y la desesperó de nuevo.
'Yolanda, no voy a tener a este niño, pase lo que pase.'
Su cara estaba tan sombría. La miró fijamente y dijo esas palabras con frialdad, sin piedad, como un demonio de sangre fría.
'¿De verdad?' Yolanda sonrió amargamente, murmurando sin alma, 'Este sería nuestro último niño. Ya no podemos tener más hijos......'
Jonatán miró la espalda desesperada de la mujer, y la siguió unos pasos inconscientemente. Iba a acercarse a ella, pero entonces, sonó su teléfono.
Cogió el teléfono distraídamente, escuchando cómo se cerraba la puerta del quirófano. Estaba extremadamente agitado y molesto.
Pero se quedó aturdido en el momento en que escuchó la noticia del otro lado, sorprendido y luego sorprendido, '¿Me estás diciendo que Lindsay sigue viva?'
......