Capítulo 23
INCIDENTE INESPERADO
**Rosita** apoyó la cabeza en el pecho de su esposo, aún llorando.
"Encuentra a mi hija por mí, **Cliff**. Sabes que ella es mi todo."
"Lo sé, **cariño**..., la encontraremos pronto". Aseguró.
**Rosita** hizo todo lo posible por contener las lágrimas, pero no pudo. Ya han pasado casi 2 horas y **Riley** aún no ha sido encontrada.
"¿Qué estás haciendo, **Cliff**? ¿Por qué sigues sentado aquí...? Por favor... sal y encuentra a nuestra hija", dijo **Rosita** entre lágrimas.
Toda la casa no soportaba ver a **Rosita** llorando. **Mad. Flora** tampoco podía soportarlo. Se acercó a donde estaban sentados **Rosita** y **Clifford** y se sentó al lado de **Rosita**.
"Sé cómo te sientes, **Rosie**, pero necesitas calmarte. Vamos a encontrar a **Riley** pronto, confía en mí".
**Rosita** se giró para mirar a su suegra con lágrimas en los ojos y asintió. La casa estaba en tanta tensión y todo estaba paralizado. Una hora más tarde, su silencio fue interrumpido
"Mamá....., ¿por qué estás llorando?"
**Rosita** levantó rápidamente los ojos hacia la entrada del salón y vio a su hija de pie allí, ilesa.
"**Riley**.......?" llamó entre lágrimas y corrió rápidamente y abrazó a su hija.
Todos suspiraron aliviados de tener a **Riley** sana y salva.
"¿Dónde has estado, **Riley**...? ¿A dónde te fuiste y por qué no informaste a nadie adónde ibas?" preguntó **Rosita**, aún llorando
"Deja de llorar, mamá....., lo siento, me fui sin que nadie se diera cuenta", respondió.
"¿Sabías lo preocupada y asustada que estaba...?"
"Lo siento, mamá y papá...., yo estaba..." su conversación fue interrumpida por una llamada del teléfono de **Rosita**. Revisó el identificador de llamadas y era un número extraño. Se giró para mirar a su esposo y luego de vuelta al teléfono.
"¿Qué pasa, **Rosie**...?" preguntó **Clifford**
Ella miró a su esposo sin decir una palabra y contestó el teléfono.
"Hola...., **Rosie**...." una voz respondió desde el otro lado de la línea
Pero **Rosita** se quedó callada y no pronunció una palabra.
"Oh..., ¿el gato te comió la lengua? ¿Cómo te sentiste cuando tu hija se fue por un rato...?" preguntó la voz con una risa desdeñosa.
"**Nichole**...." susurró para sí misma, levantando una mirada preocupada a su esposo.
**Clifford** miró fijamente a **Rosita** con una mirada preocupada e hizo una señal, preguntando quién era, pero **Rosita** simplemente permaneció en silencio en el teléfono. Después de 30 minutos al teléfono con **Nichole**, la línea se cortó. **Mad. Flora** excusó a los trabajadores, dejando solos a **Clifford**, **Rosita**, **Riley** y a ella.
"Ven aquí, **Cariño**", dijo **Rosita** a su hija
Ella asintió y fue a sentarse entre sus padres.
"Uhm...., dime, **cariño**, ¿a dónde fuiste?" preguntó **Clifford**
"Estaba en el jardín, jugando cuando vi un cachorro lindo en la entrada de la puerta, así que me acerqué a él. Justo cuando estaba a punto de cargarlo, vi a la **Tía Nichole**. Me llamó y fuimos a divertirnos. Lo siento, no les informé antes de irme", respondió.
**Clifford** suspiró, miró a su hija y le acarició la cara.
"¿Qué te dije sobre los extraños, **cariño**?"
"Pero papá..., la **Tía Nichole** no es una extraña".
"Pero aún así debes tener cuidado con ella. No quiero que la vuelvas a ver".
"Pero papá...."
"Sin peros.......**cariño**".
**Riley** se enfureció y corrió al jardín llorando
"**Riley**...., **Riley**....." **Rosita** la llamó, pero ella ignoró su llamada. **Rosita** se puso de pie y se giró hacia su esposo y suegra
"Hablaré con ella, **cariño**...." dijo **Rosita** y fue tras ella.
**Clifford** y su madre se quedaron solos en el salón. **Clifford** miró a su madre y suspiró
"No te preocupes, hijo, todo va a estar bien".
"Está bien, mamá...." respondió con una sonrisa cansada
***********************************
**Riley** estaba sentada en el jardín llorando. **Rosita** se quedó de pie en silencio detrás de ella por un momento, suspiró y se sentó a su lado
"**Cariño**..., tienes que entender a tu papá. Él se preocupa mucho por ti y no quiere que te pase nada malo".
"Lo sé, mamá..., pero no sé por qué actúa tan raro cuando hablo de la **Tía Nichole**".
"No te preocupes, **cariño**, todo va a estar bien. Papá te ama, por eso está haciendo todo eso por tu seguridad".
"¿Por mi seguridad.....? ¿De qué se trata eso, mamá...?"
"Sí, **cariño**... No te preocupes, lo entenderás algún día, pero por ahora, solo hagamos lo que papá te está pidiendo que hagas, ¿de acuerdo...?"
"De acuerdo, mamá....." respondió con una sonrisa
"Ahora, esa es.....mi niña...., volvamos a entrar en la casa".
"De acuerdo, mamá...." respondió y ambas regresaron a la casa.
**Riley** fue a sentarse al lado de su papá y se disculpó
"Lo siento, papá...."
"Está bien, **Cariño**, entiendo cómo te sientes, **cariño**. Solo quiero verte sana y salva".
"Lo sé, papá..., haré lo que digas. Te quiero, papá..." respondió con una sonrisa y lo abrazó.
**Rosita** y **Mad. Flora** miraron y sonrieron. Pronto, llegó la hora de la cena. Todos fueron al comedor y cenaron. Eran las 7 de la noche, **Clifford** miró su reloj y se giró hacia su madre
"Se está haciendo tarde, mamá...., Tenemos que irnos y tú también necesitas descansar. Hoy ha sido estresante y un día largo".
"Está bien, hijo..., gracias por visitarme hoy y traer a mi nieta a verme también", respondió **Mad. Flora** sonriendo a **Riley**
"Es un placer, mamá.."
**Clifford** abrazó a su madre despidiéndose de ella. **Riley** también fue a su abuela y la abrazó, dándole un beso.
"Adiós, abuela..."
"Adiós, **cariño**.."
**Mad. Flora** fue a despedirlos a su coche y se marcharon.