9
El timbre sonó, y llegó un tipo, a quien ella recibió con el ceño fruncido porque seguía insatisfecha, por todos los problemas que generaba mi presencia.
La carta tenía un olor raro, pero ella fue a hablar con una amiga.
Por lo que entendió la chava, tenía que ir con él para honrar una llamada de acuerdo entre los magos y los lords, además de un tal duque que la estaba esperando, para unirse a mi madre en la otra punta de la ciudad.
Así que, ese día en particular fue al día siguiente cuando llegó un mensajero.
Venía con una advertencia, en la que pedían y señalaban que mi querida madrina debía ser llevada al otro lado del portal, un mensajero y un acompañante que debían llegar la dejaron casi doblada.
Cuando reapareció ese caballero con corbata negra y blanca, tanto que la chava notó que Sra. Natasha, aunque vino a llamarme para despedirme, cuando recibí a otro acompañante, que vino a presentarse, mediado por un hombre con traje, alto y con ropa larga.
- Yo trabajo para tu padre. - Dijo.
Cuando en ese momento, cuando me presenté, incluso en el mismo lugar, como si nunca se hubiera ido.
- Hola, mi guapa, mi nombre es Lagertha —dijo—, no te olvides de Lagertha y Frigg, Ludovich Knopfler Inn.
Respondí que recordaba haberlo visto antes.
- Ahora, cariño, ten la amabilidad de sentarte aquí junto a mí.
- No te preocupes, no es necesario. Sra. Natasha, no necesito informarle, ya que estaba al tanto de los asuntos de su antigua tutora, que ahora será enviada a otro mundo, al igual que Srta. Gunhild. – Dijo.
En que sus bienes deben ser enviados junto con ella, y que esta dama, ahora que tu tía debe ir a otro reino, debes estar feliz de que algún día te conocerás, pero no ahora, por lo tanto, debes estar despreocupada.
- ¡Ya sabes, tía! – Dijo la joven.
- No te preocupes, esta situación es realmente inútil para mantener una ilusión cuando cada uno de ellos podría incluso ganar con ella. – Cuando Sr. Lagertha dijo suavemente.
Tu tía, de hecho, aunque no sea legal. - Dijo.
- ¡Ahora, no te preocupes!
- ¡No llores! ¡No tiembles! Sra. Natasha, sin duda nuestra amiguita ha oído hablar de... de... un... caso... 'Schatten der Dunkelheit und Barrieren der Dunkelheit".
- Nunca he oído. – Dijo Sra. Natasha.
- Ahora será posible. - Dijo.
Cuando Sr. Lagertha continuó, poniéndose las gafas.
¿Por qué nuestra amiguita no necesita preocuparse de que nunca haya oído hablar de 'Schatten der Dunkelheit und Barrieren der Dunkelheit"?
Moví la cabeza, preguntándome qué podría ser esto.
- Oh, ya sé, ¿nunca has oído hablar de 'Schatten der Dunkelheit und Barrieren der Dunkelheit"? – Cuando Sr. Lagertha nunca pensó en ello, preguntó, mientras me miraba por encima de las gafas, girando lentamente el caso, como si
Fuera como si estuviera acariciando algo, pero en ese momento, ¿cuándo supimos de uno de los casos más grandes del foro?
- No tengo conocimiento, 'Schatten der Dunkelheit und Barrieren der Dunkelheit" el... um... este verdadero monumento de la práctica forense, en la que (diré) todas las dificultades, en cuanto al poder antiguo, debes entender que los acuerdos siguen siendo válidos, sin importar el tiempo. - Dijo.
- Incluso con todas las contingencias, todas las ficciones magistrales, todas las formas de proceso conocidas en ese tribunal entre fuerzas y poderes místicos.
- ¿Cómo se presentan, repetidamente uno tras otro?
Esta es una causa que no podría existir fuera de este país libre y grande.
- ¡Ahora, puedo decir, Sra. Natasha, que la cantidad de los costes de 'Schatten der Dunkelheit und Barrieren der Dunkelheit" (temía que me dirigiera a ella, porque no estaba prestando atención) asciende actualmente a sesenta a setenta mil dólares! – En lo que Sr. Lagertha, reclinándose en la silla, dijo al hablar con ella.
En ese momento, me sentí como la criatura más ignorante y deplorable, pero ¿qué podía hacer?
Oye, no tenía ningún conocimiento del tema, incluso después de ese momento en que no lo entendía, todavía no sabía cómo podía saberlo.
- Entonces, ¿incluso si en realidad, nunca ha oído hablar de la causa? – Preguntó ese caballero.
Alguien por ahí advirtió. - Lagertha.
– Entonces, es sorprendente. - Dijo.
— Srta. Gunhild, señor —respondió Sra. Natasha—, que ahora está entre los serafines...
— Eso espero, estoy seguro —dijo Sr. Lagertha, cortésmente.
- Aunque quería que Ester sólo supiera lo que pudiera serle útil.
Siempre que, aparte de lo poco que aprendiste aquí, nadie más lo sepa.
- Entonces, está muy bien. – Dijo Sr. Lagertha.
- Así que cuando, hablo en general, muy justo. Ahora vamos a lo importante", me dijo, dirigiéndose a mí.
- Sabiendo que Srta. Gunhild, habiendo sido enviada a otra dimensión oscura, aunque era su única pariente (de hecho, eso es así, ya que me veo obligado a observar que este momento tiene que tener un cambio. – Dijo.
- Legalmente, no tiene ningún otro pariente que pueda reemplazarla, y, naturalmente, no se espera que Sra. Natasha...
- Lo sé, entiendo, lo que quieres decir, lo que quieres decir, sobre todos estos problemas, - Dijo Sra. Natasha, rápidamente.
— Así es —asintió Sr. Lagertha— ... que Sra. Natasha se encargue del mantenimiento y el apoyo, le pido que no se ponga nerviosa, no se preocupe, espere un poco, señorita.
- Creo que está en condiciones de recibir la renovación de una oferta, que me instruyeron para hacer.
- Todo esto para que Srta. Gunhild hace un par de años y que, a pesar de ser rechazada, entonces, se entendió que era renovable ahora, después de las lamentables circunstancias que ocurrieron. Ahora, si declaro francamente que represento.
- En medio de esto, en el que Schatten der Dunkelheit und Barrieren der Dunkelheit