Trato con el diablo"
Un silencio escalofriante se instaló entre ellos, extendiéndose por los restos en llamas de la propiedad. Las llamas proyectaban sombras raras en la cara de Víctor, acentuando la cruel diversión en sus ojos.
La respiración de Alina era entrecortada e irregular. "¿Un trato?"
Damon se quedó tieso frente a ella, protegiéndola de la mirada de Víctor. Todo su cuerpo estaba tenso, lleno de furia apenas contenida. La pistola en su mano se mantuvo firme, pero ella podía ver la tensión en sus dedos, "como si estuviera calculando cuántos disparos podía hacer antes de que Víctor se moviera".
Víctor sonrió, con las manos metidas casualmente en los bolsillos de su abrigo de diseñador. Estaba completamente tranquilo, como si los disparos y la destrucción a su alrededor no fueran más que un pequeño inconveniente.
"Admito, Damon", dijo Víctor, inclinando la cabeza, "Esperaba más de ti".
La voz de Damon fue un gruñido bajo. "Has jugado mal tus cartas".
Víctor se rió entre dientes. "¿Lo he hecho? Porque desde donde estoy, eres tú el que está en desventaja".
Sus ojos se posaron en Alina, y su estómago se "retorció".
"Puedo matarte donde estás", dijo Damon, con voz helada.
La sonrisa de Víctor se ensanchó. "Entonces, ¿por qué no lo has hecho?"
Damon no respondió.
Y Alina "se dio cuenta del porqué".
Víctor no había venido solo.
De las sombras, "figuras emergieron". Hombres vestidos de negro, armados, con sus armas apuntando a Damon. Habían estado esperando, "acechando en la oscuridad como lobos preparándose para atacar".
El corazón de Alina "latía con fuerza".
Ella había pensado que Damon era intocable, invencible. Pero ahora, "era superado en número".
Víctor suspiró dramáticamente. "Voy a hacer esto simple". Hizo un gesto perezoso. "Me das lo que quiero, y los dejo vivir a ambos".
Los ojos de Damon ardían con odio. "¿Y qué es lo que quieres?"
Víctor sonrió, lento y deliberado.
"Tú".
La "sangre de Alina se heló".
"¿Qué?" susurró.
Víctor volvió su mirada hacia ella. "Damon ha sido una espina en mi costado durante demasiado tiempo. Su imperio, sus secretos, su influencia, todo tiene que desaparecer. ¿Y la mejor manera de hacerlo?" Sonrió. "Hazlo mío".
La mandíbula de Damon se apretó. "¿Quieres que trabaje para ti?"
Víctor asintió lenta y burlonamente. "Tus recursos. Tus negocios. Tu lealtad". Se acercó. "O, por supuesto..." Sus ojos se posaron en Alina. "Podría tomar algo más".
La respiración de Damon se cortó. Su agarre en la pistola se apretó.
Alina se "congeló".
Víctor no la mataría, no de inmediato. Era del tipo que jugaba con su comida antes de devorarla. Y si Damon se negaba, no tenía ninguna duda de que Víctor la tomaría, "la arrastraría a las profundidades de su mundo solo para castigar a Damon".
Su piel se puso helada ante la idea.
Damon dio un paso adelante. "No la tocarás".
Víctor arqueó una ceja. "¿No lo haré?"
Todo el cuerpo de Damon "irradiaba intención letal". "Si la tocas, quemaré todo tu mundo hasta los cimientos".
Víctor "se rió".
"Tanta furia, Damon. Pero no tienes el lujo de las amenazas". Levantó una mano, y los hombres armados "amartillaron sus armas".
La respiración de Alina se cortó. "Damon estaba atrapado".
Podía luchar, pero lo matarían. Podía correr, pero la tomarían a ella.
O…
Podía rendirse.
El pecho de Alina le dolió al darse cuenta.
Los labios de Víctor se curvaron en algo presumido. "Entonces, ¿qué será, viejo amigo?"
Damon no habló. Sus hombros estaban rígidos, sus dedos apretados en puños a los lados. El peso de la decisión pendía en el aire.
Alina de repente "entendió".
Si Damon aceptaba, estaría atrapado bajo el pulgar de Víctor para siempre. Y si se negaba, "ella sería quien pagaría el precio".
"No".
Ella no lo dejaría hacer esto.
Alina "dio un paso adelante".
Damon "agarró su muñeca". "Alina…"
Ella lo ignoró, con el corazón latiendo con fuerza contra sus costillas. "Víctor".
Víctor arqueó una ceja. "¿Sí, paloma?"
Ella tragó. "Si voy contigo… ¿lo dejarás en paz?"
Damon se "puso rígido".
Los labios de Víctor se torcieron. "Propuesta interesante".
El agarre de Damon sobre ella se apretó. "No". Su voz era aguda, con un tono de desesperación. "No vas a hacer esto".
Alina se obligó a mirar a los ojos a Víctor. "¿Sería suficiente?"
Víctor inclinó la cabeza, considerándola. "¿Suficiente? No". Sonrió. "Pero me divertiría".
Damon "reaccionó".
Él se "movió" antes de que Alina pudiera reaccionar, levantando su pistola, "pero no fue lo suficientemente rápido".
El chasquido de un disparo resonó en la noche.
Damon "se tambaleó".
El corazón de Alina se "detuvo".
La sangre floreció en su costado, oscura y carmesí.
"¡No!" gritó, abalanzándose hacia él, "pero los hombres de Víctor la agarraron".
Damon cayó de rodillas, agarrándose el costado, con la cara contorsionada por el dolor.
Víctor "suspiró". "Tsk. Siempre tuviste mal genio".
Alina "luchó" contra los brazos que la sujetaban. "¡Suéltenme!"
Víctor sonrió. "Todavía no, paloma. Todavía no".
Se inclinó hacia Damon, con la voz goteando diversión. "Cambio de planes". Sonrió. "Eres mío ahora".
La respiración de Damon era dificultosa, pero su mirada ardía con odio.
Víctor se enderezó, moviendo la muñeca. "Llévenselos".
Y así, "todo se desvaneció en negro".